A pesar que,  sin agua la vida no es posible en la tierra y que todos los seres vivos necesitan del vital líquido para crecer, desarrollarse y vivir; es hasta finales de los noventas que se visibiliza con mayor fuerza el tema de la escasez de agua en el mundo. A partir, de la celebración de la Cumbre de la Tierra en 1992, se inicia un proceso para el establecimiento de una agenda mundial con metas prioritarias en materia social y ambiental; lo cual permitió en relación al recurso agua, crear las condiciones para que en 2010 las Naciones Unidas declarara como derecho humano universal “El acceso al agua y saneamiento” reflejado hoy en día, en el sexto Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030.

Es preocupante señalar, que solo alrededor del 3% del agua disponible en la tierra, es dulce. Además, una gran parte de este porcentaje se encuentra en forma de glaciares, hielo o nieve. Lo cual nos hace plantearnos el tema de la disponibilidad de agua dulce de forma segura y asequible. Ya que algunas investigaciones recientes, sugieren que para el año 2025 más de las dos terceras partes de la humanidad sufrirá algún estrés por la falta de agua.

De acuerdo a la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), las fugas domésticas en Estados Unidos, pueden desperdiciar más de 1 trillón de galones por año, lo cual equivale al consumo anual de 11 millones de hogares. Asimismo, Blue Planet Network publicó que en un solo día, 200 millones de horas son consumidas por mujeres alrededor del mundo, para recolectar agua para sus familias. Y de acuerdo a la cadena de noticias CNN, en Nairobi la población urbana empobrecida paga 10 veces más por el agua que un ciudadano en Nueva York.

Un caso, que ha despertado el interés de la comunidad internacional en términos de concienciación y buenas prácticas en el uso del agua, es Ciudad del Cabo. Tras una sequía que resultó en una escasez de agua en 2017, la segunda ciudad más poblada de Sudáfrica y uno de los destinos turísticos más importantes del país; con niveles de agua descendiendo hacia niveles críticos, anunció el “Día Cero del Agua” para 2019. En respuesta a la crisis, el gobierno local decretó, 50 litros límite de consumo de agua diario por habitante.

 ¿Qué significaba esto? El equivalente a:

  • Una ducha de 2 minutos.
  • Un grifo abierto por 3 minutos.
  • 4 descargas de inodoro.

Las autoridades de la ciudad aseveraron, que una vez que la situación causó pánico, los residentes reaccionaron, tras años de campañas de sensibilización sin éxito. Con las medidas que la población adoptó, el consumo descendió en abril de 2018 de 600 millones de litros diarios a 500 millones. La ciudad postergó el día cero, a través de cambio de hábitos, reutilización y captación de agua, uso de aguas subterráneas y procesos de desalinización; a la espera que sus principales fuentes se recuperen. En Nicaragua, a pesar de ser un territorio privilegiado por contar con abundantes fuentes de agua superficiales y subterráneas, el 42% de las fuentes de agua que abastecen a la población no poseen suficiente líquido, especialmente durante la estación seca. De acuerdo a datos del Banco Mundial en 2017, Nicaragua cuenta con solo 2 generaciones de agua (eso significa que posiblemente tus nietos no tengan suficiente agua para vivir)

En los tiempos en que vivimos, dejar el grifo abierto o limpiar aceras con mangueras son acciones determinantes para el agotamiento de nuestras fuentes de agua y el encarecimiento, por ende de la factura de agua. Todo esto nos hace reflexionar sobre ¿Qué medidas debemos poner en práctica para ahorrar agua? En Nicaragua, podríamos comenzar con:

  • Evitar fugas en tuberías, lea su medidor de agua y no abra ninguna llave durante dos horas. Si luego de ese tiempo el indicador cambia, cuenta con fugas silenciosas en su hogar. Es importante verificar con frecuencia el medidor y revisar su factura, con el fin de saber cuánto metros cúbicos consume por mes o año.
  • Repare cualquier grifo que gotee y asegúrese de cerrar bien las llaves.
  • Cierre la llave del lavamanos mientras se cepilla los dientes o se lava el rostro.
  • Use una escoba en lugar de la manguera para limpiar exteriores y barrer hojas.
  • Riegue con agua lluvia su jardín y bañe a sus mascotas en un terreno que necesite riego.
  • Prefiera usar regadera ahorradora en el baño e instale un sanitario de bajo volumen de agua.

Durante la celebración del día Mundial del Agua en el mes de marzo, el Noveno Secretario de las Naciones Unidas, Antonio Guterrez, aseguró que para el año 2050, al menos una de cada cuatro personas vivirá en un país donde la falta de agua dulce será crónica o recurrente”.

No esperemos, que el día cero nos alcance. Comencemos hoy, en nuestros hogares y oficinas.  

Dar el ejemplo, no es la principal forma de influir en los demás; ¡ES LA ÚNICA!

Albert Einstein (1879-1955)

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